La investigación por el presunto abuso de una menor sumó contradicciones, inconsistencias y pruebas que desacreditan parte del relato de la denunciante
Durante los últimos días, una mujer denunció públicamente que su hija de 2 años habría sido abusada sexualmente por la pareja de su madre mientras ella permanecía internada junto a otro de sus hijos en el hospital Delicia Concepción Masvernat. Incluso, la denunciante se presentó en los tribunales de Concordia reclamando justicia por el caso.
Actualmente, el acusado permanece detenido con prisión preventiva por el supuesto delito de abuso sexual con acceso carnal. Sin embargo, con el avance de la investigación comenzaron a surgir inconsistencias en el relato de la denunciante y contradicciones con distintas pruebas incorporadas a la causa.
Además, la mujer había denunciado públicamente que, tras realizar la presentación judicial, comenzó a recibir amenazas contra ella y su familia, asegurando incluso que personas vinculadas al acusado incendiaron su vivienda ubicada en Colonia Roca, hecho ocurrido durante la noche del pasado viernes 15 de mayo.
No obstante, de acuerdo a lo que pudo saber Concordia Policiales, las pericias realizadas por el personal especializado habrían determinado que el incendio se produjo por un accidente doméstico originado a raíz de un desperfecto eléctrico, descartándose en principio la hipótesis de un ataque intencional.
En cuanto al avance de la investigación principal, en el ámbito judicial se le habría restado credibilidad a parte de las declaraciones de la madre al detectarse contradicciones con registros audiovisuales, testimonios y documentación médica incorporada al expediente.
Uno de los puntos cuestionados tiene que ver con la afirmación de que la menor habría sido examinada por una pediatra del hospital Masvernat, donde supuestamente se constató un “desgarro”. Sin embargo, según los registros médicos incorporados a la investigación, la niña no habría sido atendida en esa oportunidad debido a la negativa de la propia denunciante.
Asimismo, también surgieron contradicciones respecto al estado de salud de otro de sus hijos. La mujer había afirmado públicamente que el menor padecía leucemia; sin embargo, el informe médico incorporado a la causa señala que el niño fue atendido por una infección bacteriana en la piel.
En cuanto al hecho denunciado, la investigación también incorporó registros de cámaras de seguridad y testimonios que contradicen parte del relato temporal brindado por la mujer.
Según pudo establecerse, la denunciante sostuvo que encontró a la menor sola con el acusado el jueves. Sin embargo, registros fílmicos ubicarían tanto a la mujer como al imputado juntos caminando hacia una parada de colectivos durante la noche del miércoles.
Además, una testigo declaró que la menor permaneció bajo su cuidado durante ese día y que la niña se encontraba jugando normalmente hasta que su madre pasó a buscarla.
Por otra parte, una amiga de la denunciante declaró que la menor permaneció en su domicilio desde la noche del miércoles hasta el sábado, momento en el que finalmente fue examinada por el médico forense.
Todos estos elementos son actualmente analizados por la Justicia en el marco de una causa que continúa en etapa investigativa y en la que el acusado permanece privado de su libertad.
