Skip links

La Justicia Federal de Concordia investiga el secuestro de un histórico cargamento de 260 kilos de cocaína y la detención de un conocido narco rosarino

Un procedimiento que comenzó como un control preventivo de rutina en el Puesto Caminero “Puente de Hierro”, en el departamento Feliciano, derivó en uno de los mayores secuestros de cocaína registrados en la provincia y en una investigación que ahora lleva adelante la Justicia Federal de Concordia.

El operativo permitió la detención de dos hombres, el secuestro de 260 kilos de cocaína de máxima pureza, un automóvil Mercedes Benz de alta gama, dinero en efectivo, teléfonos celulares y un arma de fuego hallada durante un rastrillaje realizado en la zona.

Uno de los detenidos es Carlos Manuel Fiordelino, de 53 años, un rosarino con una extensa trayectoria delictiva vinculada al narcotráfico. Según trascendió, años atrás figuró entre los diez delincuentes más buscados del país luego de permanecer prófugo tras escapar de una alcaidía policial de Rosario.

Antes de aquella fuga, Fiordelino había sido detenido en la ciudad santafesina de Funes cuando transportaba 55 kilos de marihuana y una pistola. Además, de acuerdo a publicaciones de medios nacionales, acumula más de 40 causas penales, utilizó identidades falsas y fue vinculado en distintas investigaciones con armas de guerra, dinero en efectivo, estupefacientes y movimientos compatibles con operaciones narco. Incluso, durante los años en los que permaneció prófugo, se sospechó que continuó operando desde la provincia de Corrientes.

De acuerdo a la investigación, Fiordelino viajaba junto a Benjamín Ariel Maciel a bordo de un Mercedes Benz cuando personal policial intentó realizar un control vehicular sobre la Ruta Provincial Nº 28. En ese momento, el conductor decidió escapar a gran velocidad, iniciándose una persecución y un operativo cerrojo que culminó con la detención de ambos ocupantes.

Según se informó, el vehículo fue finalmente interceptado cuando circulaba con una de sus ruedas delanteras sin neumático, apoyada directamente sobre la llanta.

En presencia de testigos, los efectivos secuestraron pequeñas cantidades de marihuana y cocaína, alrededor de 300 mil pesos en efectivo y un teléfono celular. Sin embargo, el hallazgo más importante apareció sobre la banquina, a pocos metros del recorrido realizado durante la fuga.

Los investigadores encontraron varios bolsos y mochilas descartados, dentro de los cuales había 250 ladrillos de cocaína. Los narcotest confirmaron que se trataba de clorhidrato de cocaína, totalizando 260 kilos de droga, es decir más de un cuarto de tonelada.

Según las estimaciones oficiales, el cargamento tendría un valor aproximado de 5.000 millones de pesos, equivalente a unos cuatro millones de dólares.

La causa quedó en manos de la jueza federal Analía Ramponi, con intervención del fiscal federal Francisco Bernhardt y de la Secretaría Penal a cargo de Alan Bergdolt.

Por disposición judicial, Fiordelino y Maciel quedaron detenidos e incomunicados, mientras que se secuestraron la droga, el vehículo, los teléfonos celulares y todos los elementos de interés para la investigación.

Otra de las medidas ordenadas fue un rastrillaje en la zona donde aparecieron los paquetes de cocaína. Durante ese procedimiento, los efectivos hallaron una pistola calibre 9 milímetros con municiones, cargadores, otro teléfono celular y un cuchillo, elementos que también quedaron incorporados a la causa.

Además, en el marco de la investigación ya se concretaron dos allanamientos en domicilios de la provincia de Corrientes vinculados a los detenidos.

Ahora la Justicia Federal busca reconstruir la ruta completa del cargamento, determinar la procedencia y el destino final de la droga, establecer el rol que cumplía cada uno de los detenidos y analizar la información contenida en los teléfonos secuestrados para determinar si detrás del transporte existía una organización criminal de mayor alcance.

Compartí en: