La madre de Jairo rompió el silencio y dio su version del caso
Luego de que tomara estado público el caso del niño Jairo, cuyo padre denunció que el menor viajó de vacaciones a la ciudad de Eldorado, en Misiones, y no regresó a Concordia como estaba previsto, ahora fue la propia madre quien decidió romper el silencio y dar su versión de los hechos.
Se trata de Florencia Stumpf, quien envió a Concordia Policiales un extenso descargo público en el que cuestionó las versiones que circularon sobre la situación y explicó su posición frente al proceso judicial que se encuentra en trámite.
En ese sentido, la mujer señaló que decidió hablar públicamente debido a lo que considera versiones incorrectas del caso, manifestando que “ante la enorme cantidad de versiones falsas, incompletas y malintencionadas que se están difundiendo sobre mi situación y la de mi hijo, necesito hablar con la verdad”.
Asimismo, buscó aclarar la relación del menor con su padre, afirmando que “quiero dejar en claro que en ningún momento me negué a que mi hijo hable con su padre; todos los días tiene contacto con él por videollamada y nunca se le prohibió el acercamiento”.
En relación al proceso judicial, Stumpf remarcó que la situación aún no cuenta con una resolución definitiva, sosteniendo que “no existe ninguna restitución firme, no existe una orden definitiva de entrega de mi hijo y la resolución está apelada y actualmente siendo revisada por la Cámara de Apelaciones”.
En esa línea, explicó que la propia Justicia concedió el recurso presentado por su defensa, indicando que “la propia Justicia concedió el recurso con efecto suspensivo, lo que significa que la cuestión está abierta y pendiente de revisión judicial”.
Además, rechazó que la apelación haya sido presentada con fines dilatorios, afirmando que “no apelamos para ganar tiempo; apelamos porque tenemos derecho a defendernos y porque estamos convencidos de que la decisión recurrida es injusta y desconoce la realidad de nuestro hijo”.
Sobre la situación actual del menor en Misiones, sostuvo que el niño ya se encuentra adaptado a su vida en esa ciudad, señalando que “estamos en plena etapa escolar. Mi hijo ya inició clases hace meses en Eldorado, tiene su rutina armada, tiene su escuela, tiene sus amigos, hace básquet, tiene su familia y tiene estabilidad”.
En ese contexto, consideró que modificar nuevamente su entorno podría afectarlo, expresando que “pretender arrancarlo de su entorno en pleno ciclo lectivo para llevarlo a una audiencia y someterlo a un proceso traumático, cuando él mismo puede decir que está bien, feliz y contenido conmigo, no protege a ningún niño”.
Al mismo tiempo, negó haber ocultado o sustraído al menor, remarcando que “jamás sustraje a mi hijo, jamás lo oculté y jamás desaparecí”.
Stumpf también explicó que su permanencia en Eldorado estuvo vinculada a su situación personal y económica, relatando que “al llegar a Eldorado mi mamá, al ver que no tenía respaldo ni ayuda económica, me planteó quedarme a trabajar acá ya que no se encuentra bien de salud”.
En ese sentido, agregó que atravesaba una situación de vulnerabilidad luego de haber dejado su trabajo, manifestando que “cuando dejé la Prefectura Naval Argentina quedé sin estabilidad económica, sin trabajo formal, sin ingresos suficientes, sobreviviendo con trabajos informales y en condiciones de enorme vulnerabilidad”.
Asimismo sostuvo que el padre del menor conocía su situación, señalando que “sabía que estaba sola, sabía que estaba trabajando en negro, sabía que no tenía red de contención en Concordia y sabía que necesitaba volver con mi familia para poder criar dignamente a nuestro hijo”.
En ese marco, también cuestionó lo que consideró un cambio repentino en la actitud del padre, indicando que “resulta llamativo que quienes durante años tuvieron una participación limitada en la vida diaria de nuestro hijo pretendan instalar públicamente una imagen de preocupación repentina que no se corresponde con la realidad vivida”.
La mujer insistió en que su decisión estuvo vinculada al cuidado del menor, afirmando que “mi hijo no fue arrancado de ningún lugar; mi hijo vino conmigo, con su madre, la persona que lo cría y cuida todos los días desde que nació”.
Además, volvió a rechazar las acusaciones que circularon públicamente, expresando que “no soy una delincuente, no soy una prófuga y no soy una ‘sustractora’; soy una madre que reorganizó su vida para poder sostener a su hijo”.
En otro tramo de su descargo, manifestó su confianza en que la Justicia evaluará el caso de manera integral, sosteniendo que “confío en que la Justicia, cuando revise integralmente el caso y escuche verdaderamente la realidad de nuestro hijo, hará prevalecer lo único que importa: su bienestar, su estabilidad y su interés superior”.
También cuestionó la exposición mediática del niño, señalando que “en los últimos días vi cómo se expone públicamente a mi hijo en medios de comunicación, cómo se instala una versión parcial y falsa de nuestra historia y cómo se intenta hacerme quedar como una mala madre ante toda una comunidad”.
En ese sentido agregó que “lo que más me duele es ver cómo se expone públicamente a un niño, cómo lo muestran en redes, cómo lo usan mediáticamente y cómo lo convierten en noticia”.
Stumpf también sostuvo que durante los últimos años afrontó gran parte de la crianza del menor, afirmando que “hace siete años que sostengo prácticamente sola la crianza de mi hijo”.
En ese marco detalló que atravesó distintas dificultades personales, señalando que se trató de “siete años de soledad, abandono, falta de trabajo estable, dificultades económicas, acusaciones, ausencia de red familiar cercana y del dolor inmenso de perder a mi papá”.
Asimismo explicó que durante ese tiempo trabajó en distintos empleos para sostener la vida cotidiana del niño, manifestando que “trabajé donde pude para mantener la vida de mi hijo, incluso en una verdulería; muchos pueden dar fe de ello”.
También afirmó que afrontó la mayoría de los gastos vinculados a la crianza, indicando que “trabajé para pagar comida, ropa, la niñera de mi bolsillo y todo lo que hacía falta”.
En ese contexto cuestionó nuevamente algunas actitudes del padre del menor, sosteniendo que “muchas veces recibí reproches por gastos mínimos destinados a nuestro propio hijo, incluso sumas irrisorias para necesidades básicas”.
La mujer también dirigió un mensaje a otras madres que atraviesan situaciones similares, expresando que “quiero hablarles especialmente a las madres que están leyendo esto, a las que alguna vez criaron solas y saben lo que significa sacar fuerzas de donde no quedan”.
Finalmente, Stumpf también hizo referencia a las publicaciones que la vincularon con supuestos hechos delictivos y advirtió que podría iniciar acciones legales, señalando que “la falsa imputación de un delito a una persona constituye una conducta jurídicamente reprochable y sancionada por la ley”.
En ese marco concluyó remarcando que “no pesa sobre mí condena alguna ni existe causa penal pendiente que comprometa mi honorabilidad”, agregando que “las diferencias judiciales deben resolverse en tribunales y no mediante campañas de desprestigio”.
